25 de octubre de 1415 · Azincourt, Artois (norte de Francia)
Barro, flechas y estacas: un ejército inglés agotado destroza a la flor de la nobleza francesa.
Reino de InglaterraVictoria
MandoEnrique V, Eduardo, duque de York, Thomas, lord Camoys, Sir Thomas Erpingham
Efectivos≈ 6 000 a 9 000, de ellos unos cinco de cada seis arqueros
BajasProbablemente unos pocos centenares de muertos (las cifras varían mucho según la fuente)
Reino de FranciaDerrota
MandoCarlos de Albret, condestable, Mariscal Boucicaut, Carlos, duque de Orleans, Juan, duque de Alençon
Efectivos≈ 12 000 a 25 000 según las estimaciones modernas (algunas crónicas dan cifras mucho mayores)
BajasVarios miles de muertos, entre ellos buena parte de la alta nobleza, y numerosos prisioneros
Resultado Victoria decisiva de Inglaterra
I
Antecedentes
Introducción
En octubre de 1415, un pequeño ejército inglés, agotado y enfermo, quedó atrapado en el norte de Francia por una fuerza muy superior. Lo que pasó el día de San Crispín se convirtió en leyenda.
Inglaterra y Francia llevaban desde 1337 enfrentadas en la llamada Guerra de los Cien Años. En 1415, el joven rey Enrique V reclamó de nuevo la corona francesa y desembarcó en Normandía. Francia estaba debilitada: su rey, Carlos VI, sufría ataques de locura, y dos bandos nobiliarios, armañacs y borgoñones, se disputaban el poder.
Enrique sitió el puerto de Harfleur. La ciudad cayó tras más de un mes, pero la disentería diezmó a su ejército. En lugar de volver a casa por mar, el rey decidió marchar por tierra hasta Calais, posesión inglesa, para demostrar que podía recorrer Francia a su antojo.
La marcha, prevista para unos ocho días, duró más de dos semanas: los franceses bloquearon los vados del Somme y obligaron a los ingleses a dar un gran rodeo, con poca comida y bajo la lluvia. El 24 de octubre, cerca de la aldea de Azincourt, encontraron al ejército francés cerrándoles el camino.
Esa noche llovió sin parar sobre los campos recién arados. A la mañana siguiente, el terreno entre los dos ejércitos era un barrizal.
II
Orden de batalla
Las fuerzas
Pulsa una unidad para abrir su ficha: quién la mandaba, cómo combatía y qué papel tuvo en la batalla.
Armas reales de Enrique V
Reino de Inglaterra
Enrique V · Eduardo, duque de York · Thomas, lord Camoys · Sir Thomas Erpingham
≈ 6 000 a 9 000, de ellos unos cinco de cada seis arqueros
Un ejército pequeño, enfermo de disentería y hambriento tras semanas de marcha, pero con un arma decisiva: miles de arqueros con arco largo.
Estandarte real de Francia
Reino de Francia
Carlos de Albret, condestable · Mariscal Boucicaut · Carlos, duque de Orleans · Juan, duque de Alençon
≈ 12 000 a 25 000 según las estimaciones modernas (algunas crónicas dan cifras mucho mayores)
La élite de la nobleza francesa, segura de su superioridad numérica pero sin un mando único claro: el rey Carlos VI, enfermo, no estaba en el campo.
Cómo leer el mapa
Arqueros
Tiradores con arco. Desgastan al enemigo a distancia antes del choque. Su eficacia depende del alcance, la protección y la cadencia de tiro.
Infantería pesada
Infantería con armadura y escudo, preparada para el cuerpo a cuerpo. Lenta, pero muy difícil de romper de frente.
Infantería ligera
Tropas a pie sin apenas protección que combaten en orden abierto: hostigan con armas arrojadizas, cubren los flancos y se retiran antes del choque.
Caballería pesada
Jinetes protegidos y montados en caballos fuertes. Su carga puede romper una línea, pero se agotan rápido y les cuesta reagruparse.
Ballesteros
Tiradores con ballesta: más potencia y precisión que el arco, pero mucha menos cadencia de tiro.
Banderas
Los generales llevan la bandera de su bando y las unidades más representativas, la suya propia. Pasa el ratón por encima de una bandera para ver su nombre.
Frente y fortificaciones
La línea gruesa marca el frente de cada unidad. Los dientes delante indican estacas, muros u otras defensas. El doble borde señala tropas de élite.
III
Fase a fase
La batalla
Amanecer
Hacia las 11:00
Poco después
Minutos más tarde
Mediodía
Primera hora de la tarde
Inglaterra
Francia
En formación
En combate
En retirada
Destruida
Estacas o muros
Ataque
Movimiento
Retirada
Proyectiles
Mapa esquemático. La extensión exacta de los bosques y la posición de los arqueros (solo en las alas o también entre los grupos de hombres de armas) se siguen discutiendo.
Fase 1 de 6: Frente a frente
Fase I de VI · Amanecer
Frente a frente
Tras una noche de lluvia, los dos ejércitos forman en un campo recién arado entre dos bosques. Los ingleses colocan a sus hombres de armas en una línea delgada, dividida en tres cuerpos, con los arqueros en las alas. Los franceses forman tres grandes líneas, una detrás de otra, y dos grupos de caballería en los extremos.
Los franceses no tienen prisa: cuanto más esperen, más hambrientos estarán los ingleses y más refuerzos llegarán. Durante tres o cuatro horas, nadie se mueve.
Protagonistas
Fase II de VI · Hacia las 11:00
El avance inglés
Enrique V comprende que el tiempo juega en su contra y toma la iniciativa: ordena avanzar. Según los cronistas, Sir Thomas Erpingham da la señal lanzando al aire su bastón de mando.
La línea inglesa se detiene a unos 250 o 300 metros de los franceses, justo al alcance de los arcos. Los arqueros vuelven a clavar sus estacas, inclinadas hacia el enemigo, y abren fuego. Las primeras nubes de flechas caen sobre la masa francesa, que no puede responder.
Protagonistas
Fase III de VI · Poco después
La carga de la caballería
Hostigados por las flechas, los franceses lanzan su caballería contra los arqueros de las alas. Pero muchos jinetes no están en su puesto y la carga se hace con muchos menos de los previstos.
El terreno estrecho les impide rodear a los arqueros y el barro frena a los caballos. Al llegar, se encuentran con un muro de estacas y una lluvia de flechas a quemarropa. Los caballos heridos se encabritan, caen o se dan la vuelta.
Mientras, la vanguardia francesa, a pie, echa a andar hacia la línea inglesa.
Protagonistas
Fase IV de VI · Minutos más tarde
El avance en el barro
La caballería rechazada huye hacia atrás, a través de su propia vanguardia, pisoteando a los hombres a pie y removiendo aún más el barro.
Los hombres de armas franceses avanzan con armaduras de 20 o 25 kilos, hundiéndose hasta los tobillos en la tierra empapada, con la cabeza baja para que las flechas no entren por las rendijas del yelmo. Los arqueros les disparan de frente y desde los flancos.
Para evitar las flechas, los franceses se desvían hacia el centro, hacia los hombres de armas ingleses. Además, el campo se estrecha entre los bosques. La vanguardia se convierte en una masa apretada en la que casi nadie puede manejar sus armas.
Protagonistas
Fase V de VI · Mediodía
Cuerpo a cuerpo
La vanguardia francesa choca con la línea inglesa y la hace retroceder unos pasos. Pero los de delante, empujados por los de detrás, no tienen espacio para luchar. Los que caen no pueden levantarse: el barro y el peso de la armadura los atrapan, y encima caen otros.
Los arqueros, ya sin flechas o muy cerca del enemigo, dejan los arcos y se lanzan contra los flancos con espadas, hachas y los mazos de clavar estacas. Ligeros y ágiles, son letales contra caballeros agotados y medio enterrados en el lodo.
La segunda línea francesa entra en la misma trampa. Enrique V combate en primera línea; muere el duque de York en el ala derecha inglesa.
Protagonistas
Fase VI de VI · Primera hora de la tarde
La matanza de los prisioneros
Las dos primeras líneas francesas están deshechas. Los ingleses empiezan a sacar a los nobles vivos de los montones de cuerpos para pedir rescate por ellos.
Entonces Enrique recibe una alarma. Los cronistas dan dos motivos: la retaguardia francesa, todavía intacta, parece prepararse para cargar, y hombres armados de la zona han atacado el bagaje inglés en Maisoncelle (no está claro en qué momento de la batalla ocurrió ese ataque). Temiendo que los prisioneros, más numerosos que sus guardianes, vuelvan a coger las armas, Enrique ordena matarlos. No se sabe cuántos mueren antes de que la orden se retire: las estimaciones de los historiadores varían mucho.
La carga nunca llega. La retaguardia francesa abandona el campo y la batalla termina con una victoria inglesa aplastante.
Protagonistas
Consejo: usa las flechas ← → del teclado, pulsa una unidad para ver su ficha y haz zoom con los botones o con Ctrl + rueda.
IV
Lo que vino después
Consecuencias
Azincourt no ganó la guerra, pero cambió el equilibrio de poder y dio a Inglaterra uno de sus grandes mitos nacionales.
Murieron en Azincourt el condestable de Francia, tres duques, numerosos condes y cientos de caballeros: una parte enorme de la clase dirigente francesa. Muchos otros fueron hechos prisioneros, como Carlos, duque de Orleans, que pasó 25 años cautivo en Inglaterra y escribió allí buena parte de su poesía.
Enrique V volvió a Inglaterra como un héroe. En los años siguientes conquistó Normandía y, aprovechando la guerra civil francesa, firmó en 1420 el Tratado de Troyes: se casó con Catalina, hija de Carlos VI, y fue reconocido heredero del trono de Francia.
Pero murió en 1422, con 35 años, unas semanas antes que el propio Carlos VI. Su hijo, Enrique VI, era un bebé. Pocos años después, con Juana de Arco, Francia empezó a recuperar el terreno perdido, y en 1453 Inglaterra solo conservaba Calais.
Fuerzas y bajas
Inglaterra≈ 6000 a 9000 · bajas sin cifra precisa
Francia≈ 12 000 a 25 000 · bajas sin cifra precisa
Barra: efectivos. Color: bajas, con las mismas cifras que el texto de cada bando (según el caso, solo muertos o también heridos y prisioneros). La parte rayada o más clara marca el margen entre las fuentes.
Su huella en la historia
Shakespeare la inmortalizó en Enrique V (1599), con el discurso del día de San Crispín: «Nosotros, pocos; nosotros, felices pocos; nosotros, banda de hermanos».
Fue una de las grandes victorias del arco largo inglés, junto con Crécy (1346) y Poitiers (1356).
Mostró que unos hombres de armas que avanzaban a pie, cargados con sus armaduras por un barrizal y sin coordinación, podían ser destrozados por arqueros e infantería bien situados.
La matanza de prisioneros sigue siendo uno de los episodios más debatidos de la batalla.
¿Sabías que…?
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Una leyenda popular dice que el gesto de enseñar dos dedos nació en Azincourt, como burla de los arqueros ingleses a los franceses que amenazaban con cortárselos. No hay ninguna prueba de ello.
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Cada arquero inglés cargó durante la marcha con una estaca afilada: el rey lo ordenó al saber que los franceses planeaban lanzar su caballería contra los arqueros.
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Los nobles franceses discutieron por el honor de estar en primera línea. Al final, la vanguardia estaba tan llena de grandes señores que los ballesteros quedaron relegados detrás.
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Una de las fuentes principales, la Gesta Henrici Quinti, la escribió un capellán del ejército inglés que vio la batalla desde la retaguardia, junto al bagaje.
Fuentes y lecturas
Gesta Henrici Quinti (h. 1417), crónica anónima de un capellán del ejército inglés.
Enguerrand de Monstrelet, Crónicas.
Anne Curry, Agincourt: A New History (2005).
Juliet Barker, Agincourt: The King, the Campaign, the Battle (2005).